A falta de apariciones públicas ante los medios, las misivas a la militancia de Josep Antoni Duran Lleida sirven, cual pantalla de plasma para Mariano Rajoy, para conocer su opinión sobre la actualidad política. Con decir esto baste para entender que la carta web de ayer era más que esperada. En ella, Duran tacha de “inaceptable” la actitud de sus exsocios, pero también empieza a pasar página y a mirar al futuro. Lo mismo que pretende hacer Artur Mas a partir de este sábado. Acaso para poder empezar a cerrar etapas, ambos dirigentes mantuvieron este viernes por la tarde una reunión de una media hora en el Palau de la Generalitat en la que analizaron “cordialmente” la situación creada tras la ruptura de la federación, según revelaron fuentes conocedoras del encuentro.

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