El Gobierno español vive el drama griego con nerviosismo e inquietud, y con el utillaje a punto para aplicar el martillo hidráulico a la izquierda española ‘panhelénica’: en primer lugar a Podemos y, de rebote, al PSOE de Pedro Sánchez.

Nerviosismo ante los riesgos e incertidumbres que se derivan de una posible salida de Grecia del euro, según cual sea el resultado del referéndum convocado para el próximo domingo. Nerviosismo compartido por la mayoría de los países europeos, sobre todo aquellos que acumulan un mayor volumen de deuda pública. España e Italia lideraron ayer los hundimientos bursátiles.

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