El secretario general de Unió Democràtica de Catalunya, Ramon Espadaler, asegura estar preocupado por la posibilidad de que se repita en la Generalitat el pacto que llevó a Ada Colau al Ayuntamiento de Barcelona. El líder democristiano ha alertado deuna alianza entre la candidatura de la izquierda alternativa, Catalunya Sí que es Pot, Esquerra Republicana de Catalunya y la CUP después de las elecciones del 27-S. Espadaler ha explicado este jueves que su partido busca los votos de los catalanistas que no apoyan la independencia y que tampoco quieren seguir en el actual sistema autonómico.

El exconsejero de Interior se ha fijado en una imagen: la de los trabajadores del Ayuntamiento de Barcelona retirando símbolos monárquicos de las instalaciones municipales. Espadaler, que considera la medida un gesto populista y que rechaza otras propuestas como la moratoria turística impulsada por la alcaldesade la capital catalana, Ada Colau, ha advertido de que una posible alianza entre partidos de izquierda podría reproducir esa situación en el Gobierno catalán. Colau, llegó al consistorio con una candidatura de confluencia apoyada por ERC y la CUP, entre otros partidos. A pesar de que Esquerra se presenta en una lista unitaria con sus antiguos socios convergentes, Espadaler no se fía. “Visto lo que hemos visto, yo no lo descartaría. Y con lo que dijo Junqueras este fin de semana creo que es importante aclararlo en voz alta para que los ciudadanos sepan a dónde vamos”, ha dicho en una comida con empresarios en el Círculo del Liceo de Barcelona, un club histórico de la burguesía catalana.

Pendientes del catalanismo moderado

Unió hace esta reflexión dentro de su estrategia de colocarse entre “los frentismos” que en su opinión están situando a Cataluña en un “callejón sin salida”. El mensaje de Espadaler en sus actos de precampaña se dirige siempre a los catalanistas moderados que abogan por el ‘seny’ que según Espadaler caracterizaba a CiU hasta el proceso soberanista en 2012. Según sus cálculos, el número de personas que apuestan por la independencia está bajando. A la vez, defiende que hay un consenso amplio entre la sociedad catalana para cambiar las relaciones con España. Y Ahí es donde busca sus votantes. “Es un camino difícil, y puede que no muy atractivo, pero es el único que puede aportar una solución”, ha dicho Espadaler. “Tenemos encuestas que nos indican que este espacio que representa Unió de la centralidad va siendo cada vez más comprendido”, ha añadido el democristiano.

En esta tesitura, Unió no quiere aclarar su política de pactos con otros partidos porque considera que es la única formación que defiende el “catalanismo humanista”. Por una parte, rechaza las políticas “centralistas” del PP y tampoco considera a Ciudadanos como interlocutor válido porque “no atiende a los intereses de Cataluña, como la lengua y la cultura”. Por otra, cree que el PSC está supeditado a las directrices del PSOE en Madrid y tampoco ejerce ese papel.