Era un día de verano, con el sabor de los primeros días de vacaciones. Excursiones en un lugar idílico de la geografía catalana, con la idea de que la actualidad fuese, por una vez, algo lejano, imperceptible. Pero no fue posible. El periodista acaba siempre pendiente de todo. Y las nuevas tecnologías nos gusten o no, posibilitan cualquier comunicación. Y sí, hace casi un año, el 25 de julio, Jordi Pujol admitía que había tenido una cuenta durante más de 30 años sin declarar, cuyo origen, según el ex President, fue un legado de su padre Florenci Pujol.

El hecho resultó una bomba para muchos catalanes, fueran o no votantes de Jordi Pujol. Pero, al margen de esa cuestión, complicada, enrevesada –hay personas que justifican que se pueda tener dinero en cuentas en el extranjero sin declarar, y entienden que las pullas a Pujol han sido excesivas y que no oscurecen su obra de gobierno– lo determinante políticamente fue la apuesta del fundador de Convergència Democràtica por el proyecto independentista en los últimos años.

 

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