El presidente de los socialistas catalanes defiende un modelo de financiación propio

Àngel Ros, alcalde de Lleida y presidente del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), ha salido este martes en defensa de que la reforma federal que propugna el PSOE contenga las líneas básicas de un modelo de financiación propio para Cataluña —no un concierto económico a la vasca— al estimar que es uno de los elementos clave para resolver el reto de lograr el encaje de Cataluña en España. Ros, que preside el PSC desde que Miquel Iceta fue nombrado primer secretario, sostuvo en una entrevista con EL PAIS que el reto de la Constitución de 1978 fue el de ganar la “libertad y la democracia” y que el de ahora, pasados 35 años, es el de lograr la convivencia entre regiones y nacionalidades dentro de un mismo Estado.

César Luena, secretario de Organización del PSOE, insinuó hace días que su partido estudiaba un pacto fiscal para Cataluña y recibió agrias críticas de los barones. Este martes, Antonio Hernando, portavoz socialista en el Congreso, ha rechazado esa posibilidad. Sin embargo, el presidente del PSC sostiene que el modelo de financiación para Cataluña es prioritario para zanjar el conflicto soberanista. Estima que, aunque la Ley Fundamental no llegue a precisar al detalle el modelo, sí debería garantizar el principio de ordinalidad, esto es, “respetar el orden”. “Si eres el quinto ingresando, tienes que ser el quinto gastando. No puedes ser el séptimo. Si no, no primamos la eficacia de la Administración y de la estimulación económica”.

Los expertos del PSOE han elaborado un borrador sobre la reforma que contempla la “singularidad” de Cataluña y que está muy lejos de la reivindicación del PSC para el futuro texto. “Para el PSC, Cataluña es una nación y así se debe reconocer. Pero es una nación que queremos que esté integrada de forma justa y con respeto dentro de España. ¿Qué quiere decir?”, se pregunta. “Es muy sencillo: un modelo fiscal equitativo y respeto a la lengua, a la cultura y a las instituciones. Mi modelo federal es este: equidad fiscal y respeto. La reforma”, prosigue el también alcalde de Lleida, “tiene que superar el modelo del café para todos y llevarnos a uno asimétrico; sino, no servirá para lo que se ha pensado: garantizar la convivencia de diferentes identidades dentro de un Estado”, afirmó a EL PAIS. No oculta la enorme dificultad de la empresa y augura discusiones primero entre los socialistas y luego con los otros partidos. Pero no ve otra salida: “Es un camino difícil pero el de la independencia es imposible porque una declaración unilateral no comporta efectos jurídicos y solo frustración. No hablo ni siquiera de que nos vayan a echar de Europa: no se va a llegar eso”.

Ros está convencido de que Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, será capaz de encauzar el reto. “Es una gran oportunidad”, le elogia. Se muestra comprensivo con las quejas de los barones al entender que tengan miedo a que ese “cambio de modelo” les implique un perjuicio financiero. “Pero deben entender”, recalca, “que sin una superación clara del café para todos el PSC no será fuerte en Cataluña y el PSOE no lo será a nivel estatal. A veces hay que sacrificar aspectos para lograr lo más importante.

“¿Dirán que somos insolidarios?”, se pregunta. “No todo el mundo tiene las mismas aspiraciones. La palabra asimetría es fea pero la actual Constitución ya lo es”. Según Ros, PSC y PSOE son vasos comunicantes. Y avisa: “La fuerza del PSOE está asociada a un PSC que defiende el socialismo. Sin un peso importante en Cataluña y Andalucía, no logra el Estado. El PSC solo será fuerte si el ciudadano lo asocia a su defensa de la socialdemocracia y a los nacionales ideales en forma de catalanismo”.

En enero de 2013, Ros fue uno de los cinco diputados del PSC que se negaron a votar en contra de que Cataluña es un sujeto soberano político y jurídico. Un año después, abandonó el escaño al negarse a votar en contra de pedir al Congreso las competencias de la consulta. Ahora, el PSC ha excluido de su programa la consulta soberanista pero no se siente incómodo con ello. “Yo creí honestamente en el derecho a decidir pero ha evolucionado hacia la independencia. Fui a votar el 9-N pero lo hice en blanco. Si hubiera sido una consulta legal y pactada, habría votado si-no”, esto es, al Estado propio y noa la secesión.

Es muy sencillo: un modelo fiscal equitativo y respeto a la lengua, a la cultura y a las instituciones.”

Tras reivindicar que el PSC conserva la esencia del catalanismo que quiere lograr el encaje de Cataluña en España, Ros cree que el PSOE aprecia los pasos dados por los socialistas catalanes. Elogia especialmente a Sánchez a quien a quien ve “similitudes” con David Cameron cuando encauzó el conflicto de Escocia. “Sánchez vino aquí el día después del 9-N y dijo que España no funcionaba sin Cataluña y que nos quería. Hacomprado la Declaración de Granada”, recalca el presidente del PSC. Por contra, es muy crítico con el PP y rechaza que pueda arañar votos a los socialistas en el área metropolitana por su supuesta ambigüedad: “Siempre ha usado la misma la misma estrategia: usar el anticatalanismo para lograr votos”. Y agrega: “Este país no tiene memoria reciente. Recordamos más las guerras carlistas. Parece que nadie piense que esta crisis institucional la provocó el PP. O parece que nadie recuerde que recogieron firmas contra el Estatuto. O que votó en contra de la Constitución. ¿O nadie se acuerda de los ataques que le profirió Aznar? Deberíamos repartir pastillas gratuitas para la memoria”.

El 24-M, Ros perdió la mayoría absoluta que tenía en el Ayuntamiento y alcanzó un pacto con Ciudadanos que desencadenó una manifestación de 2.000 independentistas ante el Consistorio. El alcalde recuerda que CiU, segunda fuerza, rechazó la alianza —“Estuvieron en cambio 45 días persiguiendo a Ciutadans”— y ve el acuerdo en clave local con la misma naturalidad con la que Iceta apoya entrar en el Gobierno de Ada Colau. ““¿Qué al PSOE no le gusta porque hay independentistas? No hay que demonizar a nadie”, dice. quita hierro a que los ediles socialistas de Terrassa y Castelldefels (Barcelona) hayan votado a favor de ingresar en la Asociación de Municipios por la Independencia al sostener que ese voto facilitaba un Gobierno de progreso en esos municipios. “Nuestros adversarios no son quienes defienden el independentismo en las izquierdas en general sino el inmovilismo del PP y la derecha, que a través de Convergència alienta a la lista del sí”, remacha.

Ros acusa a Artur Mas de apropiarse de la Diada y juzga “gravísimo” iniciar la campaña electoral esa jornada

El presidente del PSC augura un grave problema institucional tras el 27-S si gana la lista del Junts pel Sí y lanza una diatriba contra Artur Mas a quien acusa de haberse apropiado de forma partidista de la Diada. “No se hizo ni durante el franquismo cuando yo ya me manifestaba. Es extremadamente grave empezar la campaña el 11-S. Algún día alguien lo recogerá como un error histórico de este país y como el elemento más rompedor de la unidad de Cataluña”.