• Nací en Barcelona, soy catalán y soy español. Lo decía Tarradellas: “¡Visca Catalunya y Visca Espanya!”

“Mis inquietudes y mis esperanzas ante el futuro de España”, éste fue el título de una conferencia dada por Josep Tarradellas en el Ateneo de Maó, el 9 de octubre de 1981. En él podía intuirse el estado de espíritu del expresidente tras el intento de golpe de Estado del 23 de febrero, cuando se cernían dudas sobre el mapa autonómico y seguían latentes el contencioso vasco y el terrorismo de ETA… Como a Miguel de Unamuno, a Tarradellas “le dolía España”.

Testigo de España
Este texto no es mío. Lo he encontrado releyendo el magnífico libro Tarradellas, Testigo de España, escrito por  el colega y amigo Jesús Conte,  y publicado en Ediciones Destino, en febrero de 2011. Está dedicado “a la generación que hizo posible una España democrática, con reconocimiento de la singularidad de Cataluña”.

Cosecha propia
De mi cosecha propia quiero subrayar que la mayoría de ciudadanos de este país, acogió con gran  alegría a Josep Tarradellas, político catalán, exiliado durante muchos  años en Francia, en Saint-Martin-le-Beaau. En  La Transición –digan lo que digan algunos ignorantes- conocí  a Tarradellas, cuya lucidez personal y política era extraordinaria. La desgracia para muchos  catalanes, y  muchos españoles, sin embargo, llegó porque, cuando pudo volver a  Cataluña,  y, desde luego, a  España, su tiempo había ya pasado. Su edad era excesiva y su sucesor, Jordi Pujol, hizo cuanto pudo para quitárselo políticamente de encima.

El poder está en Madrid
Recupero el libro antes mencionado: “Si el conjunto de España funcionaba, Cataluña iría bien”. Tenía también otra máxima: “El poder está en Madrid y hay que negociar con él. Para ello se necesita  firmeza, pero también un Gobierno fuerte al otro lado”. “En cuanto a Cataluña, creo que es urgente que se recupere la unidad que se rompió en mayo de 1980, y que se olvide todo lo que ahora nos separa, porque nuestro país es demasiado pequeño para que desprecie a ninguno de sus hijos y lo bastante grande para que quepamos todos.” En sus intervenciones públicas, Tarradellas acostumbraba a decir: “¡Viva España!” y  “Visca Catalunya!”

Manifiesto de exministros
Por cierto, 25 exministros de UCD, PSOE y PP, han divulgado un manifiesto en favor de la singularidad de Cataluña. Uno de  estos   es Marcelino Oreja, quien ha declarado: “Recuperemos a  Tarradellas.” En efecto, a muy pocos días del domingo 27-S, esta movilización de exministros puede ser altamente conveniente.  El Espíritu de Tarradellas nos  recuerda,  sin duda alguna, que un choque de trenes es la barbarie. Y la ruptura de España nos llevaría al abismo. Para mal de España y de Catalunya.

Nací en Barcelona, soy catalán y soy español. Lo decía Tarradellas: “¡Visca Catalunya y Visca Espanya!”.  Fue una  lástima que su sucesor fuera Jordi Pujol. Así, pues, pasa lo que está pasando.