A una semana de las elecciones catalanas, todo está todavía por decidir. La formación Junts pel Sí aparece como la clara ganadora de los comicios, a una gran distancia de Ciutadans, y el soberanismo parece consolidar su victoria en escaños si se le suman los de la CUP, según revela la encuesta de Feedback para La Vanguardia realizada entre los pasados días 14 y 17. Sin embargo, el gran número de indecisos, unos 600.000 electores, la mayoría de los cuales confiesa votar habitualmente al PSC y al PP, podría alterar sustancialmente los resultados.

Con una notable participación que el sondeo sitúa en torno al 72%, la lista que encabeza Raül Romeva, el político más valorado, está en primer lugar con una horquilla entre los 63 y los 65 escaños y el 40,7% de los votos. Le sigue Ciutadans, de Inés Arrimadas, con el 14,4% de los sufragios y una horquilla entre 20 y 21 diputados. La tercera posición es para Catalunya Sí que es Pot, que lidera Lluís Rabell, con el 11,1% de los votos y una previsión de entre 13 y 15 escaños. El PSC de Miquel Iceta baja al cuarto lugar, con el 10,1% de los votos y entre 12 y 14 parlamentarios, inmediatamente seguido del PP de García Albiol, con el 10,6% de los votos y entre 12 y 13 escaños. La CUP de Antonio Baños aparece en sexto lugar, con el 6,4% de los votos y 8 escaños, y finalmente Unió Democràtica, de Ramon Espadaler, con el 4,18% de los votos, alcanzaría los 3 diputados.

Tres elementos que destacar. El votante soberanista está muy movilizado, con poco margen de mejora si sube la participación entre los indecisos, aunque parece tener asegurada la victoria en escaños (entre 71 y 73, por encima de los 68 que marcan la mayoría absoluta). En segundo lugar, la caída de las dos principales formaciones estatales, PSC y PP, que juntas pueden perder hasta 15 escaños que irían a parar a Ciutadans y a la lista catalana de Podemos e ICV. Y, en tercer lugar, que los independentistas tienen difícil ganar en votos, aunque el sondeo arroje un empate técnico (45,85 en contra y 45,23 a favor).

En este escenario, la última semana de campaña resultará sin duda decisiva. En primer lugar, habrá que ver qué influencia tiene en el electorado la reciente advertencia del sector bancario y empresarial que la encuesta no recoge por razón de fechas. La segunda cuestión es cómo se enfrentan los diversos grupos al gran caladero de los indecisos con propuestas que despejen las muchas incógnitas que se ciernen sobre el día después de los comicios.