La asociación La Tercera Via se presentó este martes en sociedad en Madrid con el apoyo de numerosos dirigentes del PSOE de las últimas décadas: desde el actual líder, Pedro Sánchez, hasta el expresidente Felipe González y los exsecretarios generalesAlfredo Pérez Rubalcaba y Joaquín Almunia.

Mario Romeo, presidente de la plataforma, que nació hace un año en Barcelona, ofreció La Tercera Vía como una herramienta útil ante un28-S que confía que no amanezca con una victoria de los independentistas. En una situación con ninguna opción claramente ganadora, Romeo reclama la necesidad de articular los puentes y eldiálogo necesarios para «encontrar un encaje justo de Catalunya dentro de España», sobre todo tras unos años en los que el «inmovilismo» de Mariano Rajoy y el «independentismo» de Artur Mas han aumentado la crisis política.

«Jugaremos a vertebrar políticamente estas mayorías sociales que existen tanto en Catalunya como en el resto de España e intentaremos que sean mediáticamente visibles. Que esa mayoría silenciosa hable y se posicione sin miedo», explicó Romeo ante unas 300 personas en la sede de la Fundación Diario Madrid. «No somos independentistas, somos catalanistas. Queremos nuestra leguna, nuestra cultura, nuestra identidad, nuestras instituciones y nuestro autogobierno», añadió.

TAMBIÉN DE CIUDADANOS

En la fila cero escuchaban atentamente los numerosos dirigentes socialistas y también el catedrático Francesc de Carreras, colaborador de Albert Rivera en Ciudadanos, y Francisco Rubio Llorente, expresidente del Consejo de Estado bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

La Tercera Via considera que la primera urgencia es restablecer la confianza entre las instituciones y los partidos y, después, necesariamente, reformar la Constitución, un cambio para el que habrá que contar con «todos, sin que nadie se excluya», reclamó Romeo.

El presidente de la asociación acabó su discurso con unas palabras que Bill Clinton pronunció en Barcelona en el 2001, cuando, elogiando el carácter dialogante de la sociedad catalana, dijo que «el futuro del mundo será catalán o talibán». «No queremos una Catalunya talibán, queremos una Catalunya catalana», reclamó.

POLÉMICA REFLEXIÓN

Antes del inicio del acto toda la atención se la llevó González. El expresidente negó haber dicho que esté a favor de que una futura Constitución reconozca a Catalunya como «nación«. El exjefe del Ejecutivo aseguró que no se expresó en los términos que se le atribuyeron en una entrevista publicada en ‘La Vanguardia’ el sábado.

«Lamento decirles que esa frase no está en la entrevista, no la pronuncié y ni siquiera me hicieron esa pregunta», afirmó ante la prensa que le esperaba para preguntarle por esa reflexión, que ha puesto en un brete al líder del PSOE estos días. «No puedo ratificar ni rectificar lo que no he dicho en esa entrevista. Eso es lo que quiero que quede claro hoy. Si me hubieran preguntado por eso, habría respondido. (…) Pero ni existió (la pregunta) ni por tanto la respuesta que viene entrecomillada en mi boca. En esa entrevista eso no existió», explicó.