• Casi el 52% de los catalanes rechaza que el Parlament impulse actos de desobediencia

Gráficos de la encuesta del GESOP para EL PERIÓDICO.

¿Y ahora qué? Esa es la gran pregunta que la mayoría de catalanes (y muchos españoles) se han estado haciendo desde que laselecciones del 27-S no clarificaran las cosas y dejaran un resultado que ha dado más interpretaciones que el final de la serie Perdidos. Un año después del proceso participativo del 9-N, la mayoría de los encuestados por el GESOP preferiría reclamar una vez más una consulta pactada con el Estado antes que tener que recurrir al enfrentamiento directo con opciones como la DUI o a actos de desobediencia.¿Desacatar? No, gràcies

Lo que más claro tienen los sondeados es de quién es la culpa de la situación de bloqueo que se vive en las relaciones entre la Generalitat y la Moncloa: más de la mitad, un 54,6%, señalan como responsable al Gobierno que preside Mariano Rajoy. Una visión que comparte un 92,4% de los votantes de Junts pel Sí. Un 16,2% de la muestra considera que si se ha llegado hasta este bloqueo es por los partidos independentistas, mientras que un 20,3% reparte salomónicamente las responsabilidades entre el PP y los soberanistas.

‘CIUTADANS’, PRORREFERÉNDUM

Si en la búsqueda de responsabilidades de esta situación la mayoría de encuestados se ponen de acuerdo, más complicado resulta intentar encontrar una solución al jeroglífico en que se ha convertido el panorama político catalán. Un mes después de las elecciones del 27-S tan solo un 16,8% considera que la mejor solución al embrollo sea convocar unas nuevas elecciones, que ya serían las terceras al Parlament en tan solo cinco años.

La mejor salida, para casi la mitad de los encuestados (46,5%), pasaría por intentar reclamar de nuevo al Estado la celebración de una consulta acordada. Una solución a la escocesa que, a día de hoy,tan solo defiende Podemos entre los cuatro principales partidos españoles y que, entre los encuestados catalanes, respaldan de manera muy mayoritaria los votantes del PSC, Catalunya Sí que es Pot, Unió e, incluso, la CUP. Sería incluso la opción preferida entre los electores de Ciutadans (41,3%, frente al 39% que pediría la convocatoria de nuevos comicios). Resulta interesante descubrir cómo los votantes de Junts pel Sí se muestran muy divididos en este aspecto: pese a no haber podido realizar una referéndum legal y autorizado hace un año, un 45,3% preferiría intentar explorar con el nuevo Gobierno que se constituya después del 20-D una consulta pactada, mientras que un 41,5% aplaudiría la ruptura unilateral. Solo un 18,7% de todos los encuestados apostaría por tirar millas y proclamar una DUI.

La propuesta soberanista de Junts pel Sí y la CUP, que ambos grupos presentaron en el Parlament el pasado 27 de octubre (justo la semana en la que se realizaron las encuestas), plantea que Catalunya ya no se supedite a la legalidad española y abre la puerta a la desobediencia. Sin embargo, la mitad de los encuestados aseguran estar en contra de que la Cámara catalana impulse actos de desacato a la ley (51,9%).

DESOBEDIENCIA MASCULINA

Uno de cada tres (35,6%) abogaría por adoptar esta solución, siendo los votantes de la CUP y de JxSí los que estarían más dispuestos a dar el paso. Entre los votantes jóvenes y los de izquierda hay más división de opiniones, pero a partir de los 30 años crecen de manera gradual los detractores de esta opción radical. Por otra parte, las mujeres se muestran mucho menos partidarias de la desobediencia (29,8%) que los hombres (41,6%).