En Comú Podem, la fuerza ganadora en Catalunya en las elecciones del pasado día 20, ha olido la sangre. Sus dirigentes saben que han ocupado el centro del tablero y que son la coalición con mayores posibilidades de crecer si se celebran nuevas elecciones. Por eso Xavier Domènech, el cabeza de lista por Barcelona y uno de los descubrimientos positivos de la pasada campaña, hizo ayer unas jugosas declaraciones en las que, además de marcar territorio, anunciaba ya por dónde puede aumentar el botín de 927.940 votos y 12 escaños obtenido hace unos días.

La estrategia es sencilla. En Comú Podem puede arañar papeletas del PSC y de ERC. A los primeros les pide Domènech que elijan «entre el referéndum o Susana Díaz», consciente de que los socialistas catalanes pueden salir trasquilados por un terremoto en el partido que lleve a la dirección a los más acérrimos partidarios de la España uniforme (o sea, a Díaz). A Esquerra le emplaza a sumarse a la reivindicación del referéndum, es decir, a que vuelva unas pantallas más atrás después del fiasco del plebiscito de septiembre.

ABRAZO FRATERNAL

Pero donde Domènech hila más fino es en su abrazo fraternal a la CUP: «Nosotros votaríamos no a Mas, pero esto es una decisión que le toca a la CUP. Es de esperar que ese debate no acabe con su proyecto político». Muy bien, buen muchacho. Pero de paso les dice a los votantes descontentos con lo ocurrido en la asamblea de Sabadell que tienen un paraguas de izquierdas en el que cobijarse. Y también deja en el aire un posible cisma en la formación anticapitalista. A eso se le llama no dar puntada sin hilo.

Ada Colau, ‘madrina’ de Domènech, amasó un gran capital político con los resultados del 20-D. No era candidata pero se implicó a fondo en una campaña que resultó un éxito. Fue una de las grandes triunfadoras de la jornada. Parece que su coalición lleva el viento de cola y que tanto la repetición de las elecciones catalanas como la de las españolas solo pueden aumentar su poderío. La posibilidad de que Colau compita por la Generalitat no está contemplada. Solo como pesadilla para Mas y Junqueras.