• Catalunya nacería como estado con una carga de pasivo similar a la de Alemania o Finlandia, según un estudio

  • La prima de riesgo de los títulos de la Generalitat casi cuadruplica en la actualidad la del Tesoro español

Si una parte de un país se independiza se queda activos, pero también pasivos ¿Y de cuánto es esa carga resultante de un reparto que tiene que ser negociado? David Ros, economista e interventor de la administración local, la sitúa entre el 50% y el 75% de su PIB, por debajo de la media de la Unión Europea (UE) y al nivel de países como Alemania, Holanda o Finlandia.

Sería una situación muy distinta a la de la Catalunya autonómica, que debe soportar una deuda que equivale al 105% de su PIB, por la que es propia (más de 72.000 millones) y el 19,5% del pasivo neto del estado español correspondiente al esfuerzo fiscal catalán, explica ¿Su conclusión? «La deuda que soportan actualmente los catalanes por el hecho de formar parte del Estado español es superior a la que tendrían en una Catalunya independiente, sea el que sea el criterio que se utilice para repartir la deuda». 

Ros, economista vinculado al Fòrum Creiem en Catalunya, ha participado en una sesión en el Col.legi d’Economistes de Catalunya sobre la independencia y el acceso de Catalunya a los mercados, y descarta cualquier secesión sin acuerdo, aunque en ese caso, el peso de la deuda se limitaría al 33,6% del PIB, estima.

Pero el punto de partida no es fácil. Con el Estado como principal acreedor y sin acceso a los mercados para emitir nuevos títulos, Catalunya debe pagar en la actualidad una prima de riesgo con respecto al bono alemán a 10 años que casi cuadruplica la de España. Lo explica Robert Casajuana, economista y operador del mercado de bonos.

SITUACIÓN DRAMÁTICA

La situación actual de la deuda de la Generalitat, que en la actualidad tiene unos 7.200 millones en el mercado con distintos vencimientos entre los que destacan los del ejercicio actual y el 2018, es «bastante dramática», afirma. El título a 10 años cotiza casi al 5% de interés y con una prima de riesgo con respecto al ‘bund‘ alemán de más de 480 puntos básicos. El español, por encima del 1,52%, carga con una prima de más de 130 puntos básicos. Además la calificación de la deuda catalana en las agencias de calificación de riesgo se encuentra al nivel de los bonos basura.

Aunque el conocido como punto de no retorno a partir del que se considera que una deuda es impagable (7%) se ha alejado, Catalunya parte de una situación compleja. En todo caso, según Casajuana, la evolución de los bonos de una hipotética Catalunya independiente «dependería de muchos factores, entre los que destacan si estamos o no dentro de la unión monetaria, la solvencia del estado catalán, etcétera».

En todo caso, el mercado secundario de la deuda catalana es muy estrecho y cualquier movimiento, por pequeño que sea, provoca un alza o bajada importante.

Para Casajuana, en todo caso, «sería clave reforzar la imagen de la solvencia de la economía catalana a nivel internacional con especial incidencia en el mundo anglosajón por su poder de influencia en los mercados». En la actualidad, la catalana es una de las deudas del Estado con peor calificación e incluso el Banco Central Europeo (BCE) la ha excluido de su programa de compra de bonos municipales y de entes subestatales o regionales.