El foro empresarial lamenta que no se haya producido ningún avance en las relaciones entre en Estado y el Govern en cinco años

El Cercle d’Economía reclama una «negociación prolongada y compleja» que pueda conducir a una reforma aceptada por la mayoría de la ciudadanía para afrontar las prolongadas discrepancias entre los gobiernos de Catalunya y España sobre la situación política que vive Catalunya. El Cercle recuerda que desde la última opinión emitida por el foro empresarial catalán hace seis meses no se ha registrado ningún avance en esas relaciones. Y más concretamente precisa que «después de más de un lustro, no se ha producido el más mínimo avance en la resolución del conflicto, ni tan solo en su encarrilamiento».

No hay diálogo, destaca la opinión empresarial. «Y nuevamente la alternativa de situarnos al margen de la legalidad emerge con fuerza». En este sentido, reclama «respeto al marco legal». Aunque no las menciona, se refiere a las decisiones que se han tomado desde el Govern de la Generalitat y el Parlament de Catalunya que ha sido enmendadas por los tribunales. Nada es democrático si vulnera el principio fundamental de cumplimiento de la legalidad, esencial para ordenar la convivencia en cualquier país avanzado. De la misma manera, no puede convertirse en norma el poner en duda la actuación de la Administración de Justicia».

El Cercle, además, reclama diálogo y reformas. «Resulta indiscutible que el llamado conflicto catalán es de naturaleza política y que, lógicamente, su resolución solo se alcanzará desde la política». Defiende que dar una salida a esta situación requiere tiempo, como corresponde a un problema de esta magnitud. Pero precisa que solo será «si se aborda la negociación con una visión clara, completa y honesta de las consecuencias que, en todos los ámbitos, conlleven las propuestas que cada parte formule».

Por otra parte, en opinión de los miembros de la institución que preside Joan Josep Brugera, es necesario señalar la verdadera trascendencia de la situación política. «Sin restarle trascendencia, éste no es el único, ni tan siquiera el más grave, de los problemas que nos amenazan». Y se argumenta que el mundo occidental de ayer «corre el riesgo de adentrarse en escenarios imprevisibles, y no precisamente mejores». Apunta que desde la última Opinión emitida por el Cercle, han sorprendido acontecimientos políticos inesperados, que confirman la enorme gravedad del momento. «Nuestros marcos de convivencia y la, aún, incipiente y frágil recuperación económica, pueden verse seriamente alterados de no reconducir ese arraigado malestar social que se extiende por toda Europa».

PARAR LA DINÁMICA ACTUAL

La opinión del organimos va más allá y propone se pare la dinámica actual. «Un período de ya varios años, sin avance alguno y sin que la paridad de fuerzas se decante de uno u otro lado, es la muestra indiscutible de que el simple paso del tiempo no acabará por solucionar el conflicto». Así, pide que el conjunto de España debe asumir que la denominada cuestión catalana es, también, su problema y, por tanto, comprometerse activamente en su resolución. Y, desde Catalunya, «no se puede renunciar a elaborar una propuesta de contenidos que, sin rupturas, pueda responder a la aspiración por un mayor y mejor autogobierno».

 

Declaración Cículo de Economía: DIÁLOGO, REFORMA Y RESPETO AL MARCO LEGAL Por una solución negociada, la única posible