• Carles Puigdemont tiene previsto anunciar la próxima semana el día de la consulta después del acto de Madrid

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, tiene previsto anunciar la próxima semana la fecha del referéndum de autodeterminación unilateral si fracasa la última tentativa del Govern de pactar la consulta con el Estado español. La fecha barajada es la del domingo 1 de octubre, según han confirmado a La Vanguardia fuentes de JuntsxSí.

El anuncio tendrá lugar pocos días después de la conferencia que pronunciará Puigdemont en el Auditorio la Caja de Música de Madrid, espacio gestionado por el Ayuntamiento de la capital, que el propio president ha calificado como la última oportunidad para negociar con el Estado un referéndum pactado.

La última oferta catalana para pactar la consulta

Y es que la prioridad del Govern a estas alturas es todavía pactar el referéndum por lo que consideran que en este momento no tiene sentido hablar de fechas. No obstante, las fuentes consultadas por este diario admiten que si el Estado les obliga a convocar un referéndum unilateral, hipótesis muy plausible por otro lado, esta sería la fecha.

Es previsible que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, rechace la oferta catalana del próximo lunes que se plasmará en un acto protagonizado por el propio Puigdemont junto al vicepresident, Oriol Junqueras, y al conseller de Exteriors, Raül Romeva. La conferencia se titulará Un referéndum para Catalunya. Invitación a un acuerdo democrático .

La Generalitat ha invitado al evento al mismo Rajoy a todos los grupos políticos, instituciones económicas, empresarios y líderes sociales. No obstante, el acto ha levantado ampollas en muchos sectores de la capital española y una agria polémica por la cesión del espacio.

Una fecha lógica

La elección del 1 de octubre cuadra bien con la hoja de ruta de JuntsxSí y la CUP puesto que es posterior a la Diada de l’11 de Setembre, caracterizada desde 2012 por una enorme movilización independentista en Catalunya, pero suficientemente alejada de ella como para que no se les pueda acusar de incidir en la misma campaña.

De hecho, el anterior domingo coincide con La Mercè, la fiesta mayor de Barcelona, lo que no hace recomendable la celebración del referéndum en esa fecha. El domingo anterior, el 17, obligaría a empezar la campaña el 31 de agosto, mientras que el 8 de octubre alejaría demasiado el referéndum de las previsiones iniciales.

La CUP, socio necesario de JuntsxSí para mantener el Govern con el único objetivo de celebrar el referéndum, ha exigido recientemente a Puigdemot que anuncie fecha y pregunta, como la mejor respuesta a la “judicialización” de la política que “procura el Estado español”.

Choque de trenes

Rajoy y su Ejecutivo mantienen su oposición frontal a la celebración del referéndum aduciendo que la soberanía es del conjunto del pueblo español y no solo de una parte. Así, el Gobierno ha usado en los últimos meses la vía judicial, particularmente con el Tribunal Constitucional, para impedir cualquier iniciativa parlamentaria encaminada a permitir la celebración de la consulta.

Sin embargo, los grupos de JuntsxSí y la CUP , que ostentan la mayoría absoluta en el Parlament catalán, mantienen su hoja de ruta para celebrar el referéndum en otoño y siguen los trabajos legislativos en la Cámara catalana con este fin, desoyendo las órdenes del TC. A principios de verano está previsto que se apruebe la llamada ley de Transitoriedad Jurídica, que sustituiría la legislación española por una nueva legislación catalana, un relevo que estaría condicionado, según los planes de los independentistas, a su aprobación en el referéndum que se celabraría el 1 de octubre.

Atraer a los Comuns

Ante la previsible ausencia de Rajoy en el acto del lunes y de su negativa a pactar un referéndum, Puigdemont pretende mantener el apoyo de los comuns a la consulta una vez se haya hecho evidente la imposibilidad se celebrarla de común acuerdo con Madrid. Por ello, intenta acercar posturas con Podemos e incluso intenta convencer a su partido, el PDeCat, de apoyar la moción de censura que Pablo Iglesias, que sí asistirá al acto del lunes, anunció contra Rajoy.